6 de noviembre de 2011

XVII Jornadas Generales de Pastoral Obrera

Los días 12 y 13 de noviembre, en el Seminario Diocesano de Avila, se van a celebrar las XVII Jornadas Generales de Pastoral Obrera organizadas por el Departamento de Pastoral Obrera de la Comisión Episcopal de Apostolado Seglar de la Conferencia Episcopal Española.

Estas Jornadas se convocan con el lema "LA PLAGA DEL DESEMPLEO, UNA VERDADERA CALAMIDAD SOCIAL", recordando el número 18 de la Encíclica de Juan Pablo II sobre el Trabajo Humano, "Laborem Exercens", de la que se conmemora su XXX Aniversario.

En estas Jornadas se pretende:
  • Reflexionar sobre la realidad del desempleo en la nueva configuración del trabajo. La mirada a los hechos.
  • Aportar el juicio cristiano de esta situación a la luz de la Doctrina Social de la Iglesia y el Evangelio.
  • Conocer la acción y las propuestas sindicales en relación al desempleo.
  • Concretar propuestas para el acompañamiento pastoral y la presencia evangelizadora con los
    trabajadores desempleados.
En representación de la diócesis de Valladolid acudirá el Director del Secretariado Diocesano de Pastoral Obrera.

4 de noviembre de 2011

Criterios de la DSI para las elecciones generales

El jueves 3 de noviembre se celebró el Foro "Cristianos en la Sociedad" dedicado a Los Cristianos y las elecciones generales. Se realizó en la Casa de Acción Católica de Valladolid y contó con una nutrida participación. Organizado por el Secretariado Diocesano de Pastoral Obrerá fue convocado también por la Delegación de Apostolado Seglar, la Escuela Diocesana de Formación, la Acción Católica General y la Hermandad Obrera de Acción Católica.

Se inició el Foro con una breve exposición sobre los criterios que nos ofrece la Doctrina Social de la Iglesia y que hay que tener en cuenta a la hora de discernir el sentido del voto, acompañados de unas preguntas que para hacerse en el estudio de las propuestas electorales:
1) La dignidad de la persona.¿Cómo queda la persona, su realización, su vocación, su dignidad y responsabilidad?
2) La búsqueda del bien común. En los programas electorales, ¿qué se propone para que cada ser humano reconozca a un hermano en todas y cada una de las personas, y cómo se contribuye y trabaja por el bien común? sería otra pregunta a hacer.
3) La prioridad de los pobres.¿Cómo se responde a las necesidades y derechos de los más necesitados y pobres?.
4) El fomento de la participación.¿Cómo se plantea el avance y desarrollo de la democracia como modelo humanizador de organización social?, ¿Cómo se fomenta la participación y el asociacionismo?

Se realizó también una mención a la Encíclica de Juan XXIII, Mater e magistra, de la que se celebran en este sus cincuenta años. La lectura de unos párrafos de la misma sirvió para recordar que la economía tiene que estar al servicio de la persona, por lo que se añadió una quinta pregunta : ¿Contribuyen la propuestas electorales a la realización de una economía al servicio del ser humano, al crecimiento de toda la persona y de todas las personas, distribuyendo la riqueza para evitar su acumulación en unas pocas manos?

Expuestos estos criterios, D. Antonio Garrosa, que fue diputado por Valladolid, compartió su experiencia como cristiano de participación política.

Con un animado diálogo posterior se llegó a la conclusión de la necesidad de una mayor implicación en la política a través de los diferentes cauces existentes (partidos políticos, sindicatos, asociaciones, ...), para lo que es necesario avanzar en la formación de la conciencia social de los laicos y en el acompañamiento eclesial de quienes están participando en los ámbitos socio-políticos. Sólo desde esa implicación será posible la contribuición de los cristianos a la regeneración ética de la vida política.

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30 de octubre de 2011

Ejercicio con responsabilidad moral del derecho al voto


Como ya es conocido por todos, los ciudadanos estamos convocados el 20 de noviembre a unas elecciones generales. Si siempre éste es un momento importante, en esta ocasión, teniendo en cuenta la situación económica y social crítica en que nos encontramos, adquiere una significación especial.

Los cristianos debemos ejercer «el derecho al voto con libertad y responsabilidad», como nos recuerda la Instrucción pastoral de la Comisión Permanente de la Conferencia Episcopal Española "Los Católicos en la vida pública" en su número 122, instrucción que indica en el 118 el sentido del voto: «el motivo determinante al emitir el voto consiste en elegir aquellos partidos y aquellas personas que ofrezcan más garantías de favorecer realmente el bien común considerado en toda su integridad». Concreta más: en el bien común hay que considerar las necesidades de la mayoría de la población, especialmente de los más necesitados, antes que los mismos derechos particulares de los grupos más privilegiados» (nº. 120). Dicho de otro modo, los criterios de decisión no pueden ser mis intereses (personales, familiares, corporativos), ni las simpatías partidistas ni ideológicas, ni las estrategias propias del juego del ejercicio del poder. «Tenemos que ejercer este derecho con la máxima responsabilidad moral» (nº. 123), valorando las diferentes propuestas programáticas ayudados por los criterios que nos facilita la Doctrina Social de la Iglesia (DSI) y teniendo muy presentes las necesidades de los sectores sociales más desfavorecidos.

Este año, precisamente, estamos celebrando el aniversario de dos Encíclicas transcendentes en la configuración de la DSI: los cincuenta años de "Mater e magistra" de Juan XXIII y los treinta de "Laborem Exercens" de Juan Pablo II. Nos recuerdan estos documentos del magisterio social dos principios fundamentales que hemos de tener presentes a la hora de decidir nuestro voto. El primero, la sagrada dignidad de la persona: no puede haber ninguna otra consideración (económica, política y/o social) que justifique cualquier ataque a esa dignidad o posponerla para un futuro. En segundo lugar, la centralidad del trabajo como expresión de esa dignidad, por ser aquel el trabajo- realizado por un ser humano. ¿Cómo es tratada la persona y el trabajo en los diferentes programas políticos?, ¿las propuestas concretas apuntan a un desarrollo de la persona en todas sus dimensiones y la dignificación del trabajo?,  ¿ favorece el acceso a un trabajo digno a todos los ciudadanos?, ¿permite la integración social de aquellas personas y colectivos que más dificultades tienen? son algunas de las preguntas que hemos de hacernos.

Obviamente, ante una convocatoria electoral, también hemos de tener presente lo que podríamos denominar  el realismo político. No existe ni puede existir una fuerza política que exprese en su programa toda la riqueza de la DSI y, mucho menos, la traducción en propuestas operativas de la fuerza del Evangelio. Más claro: no hay partidos católicos. Por tanto, no podemos buscar la proposición política perfecta. Hemos de decidir aquella que, en conciencia, entendamos que más pueda acercarnos a un modelo de sociedad y de convivencia que se aproxime mejor a la concepción que emana de nuestra fe. De ahí que pueda existir una pluralidad de voto de los cristianos. Recordamos, lo importante es «ejercer este derecho con la máxima responsabilidad moral, teniendo en cuenta el conjunto de bienes materiales, morales y espirituales que constituyen el bien común de nuestra sociedad» (Los católicos en la vida pública, nº 123).

27 de octubre de 2011

Los cristianos y las elecciones generales

El Secretariado Diocesano de Pastoral Obrera convoca de nuevo el FORO “CRISTIANOS EN LA SOCIEDAD”. En esta ocasión el contenido del mismo será: "Los cristianos y las elecciones generales".
Tendrá lugar el jueves 3 de noviembre de 2011, a las 20.00 horas en la Casa de Acción Católica.
El FORO “CRISTIANOS EN LA SOCIEDAD” se configura como un espacio en el que generar diálogo y debate sobre la presencia de los cristianos laicos en la sociedad desde la referencia de la Doctrina Social de la Iglesia.
Lo impulsa el Secretariado Diocesano de Pastoral Obrera atendiendo a las propuestas del Documento Episcopal "La Pastoral Obrera de toda la Iglesia" relativas a "impulsar la participación de los laicos en la vida pública a través de las instituciones políticas, sindicales, culturales, sociales, ...." (nº 13), "ayudar a dar a conocer la Doctrina Social de la Iglesia y sus exigencias" (nº 22) y contribuir a la "formación social, en orden al conocimiento, profundización, aplicación y difusión de la Doctrina Social de la Iglesia, de la formación de la conciencia social de los cristianos y del compromiso de los mismos en las realidades temporales". (nº 30).
Así mismo, como no podía ser de otra forma, el Secretariado Diocesano de Pastoral Obrera pretende contribuir a la consecución de los objetivos de nuestro Plan Diocesano de Pastoral Obrera desde los fines que le son propios, en esta ocasión el objetivo 8: Ofrecer en el diálogo fe-cultura la propuesta cristiana
sobre temas de actualidad.
Como ya hemos dicho más arriba en esta ocasión el aspecto sobre el que vamos a dialogar serán las próximas elecciones generales del 20 de noviembre y los criterios para situarnos ante ellas que nos ofrece la Doctrina Social de la Iglesia.
También, en la línea de aunar esfuerzos y promover la comunión que pretende nuestro Plan de Pastoral, este acto es convocado conjuntamente por:
  • DELEGACIÓN DIOCESANA DE APOSTOLADO SEGLAR
  • ESCUELA DIOCESANA DE FORMACIÓN
  • ACCIÓN CATÓLICA GENERAL (ACG)
  • HERMANDAD OBRERA DE ACCIÓN CATÓLICA (HOAC)